El mercado de las plataformas de e-learning es muy dinámico como hemos visto y hemos podido constatar en la mención y estudio de algunas de ellas. Más allá de la elección de una plataforma en un momento determinado y en función de unas necesidades concretas, hemos de pensar en un escenario a largo plazo en el que, quizás, queramos o tengamos que sustituir la plataforma elegida inicialmente por otra. En una situación semejante, por supuesto habrá cambios que realizar, pero lo deseable en todo caso sería que los contenidos se mantuvieran y pudieran incorporarse sin mayores dificultades a la nueva plataforma. Por otro lado, en los últimos años se han creado muchos cursos para e-learning. Cuando una institución educativa o una empresa desea ofrecer formación en modalidad e-learning, sus contenidos pueden variar e incluso pueden desear introducir nuevos cursos con contenidos no propios ni desarrollados por ellos mismos. Desde luego sería demasiado peligroso y poco operativo tener una plataforma que no permitiese la introducción de esos nuevos contenidos. De lo dicho anteriormente se deduce que, a lo largo de estos años de desarrollo del e-learning, se ha observado lo peligrosa que es la incompatibilidad entre contenidos formativos y plataformas virtuales. Siendo conscientes del grave problema de la incompatibilidad, numerosos grupos de trabajo de diversas organizaciones han empezado a desarrollar propuestas de estándares. El cumplimiento de cuatro principios básicos asegurará que una plataforma de e-learning y el material didáctico se acoge a un estándar de e-learning: "Interoperatividad": el contenido formativo deberá poder usarse en diferentes aplicaciones y entornos, independientemente de la herramienta con la que se ha usado y la plataforma en la que se ha implementado; ejemplo: unos contenidos hechos en Windows deberían poder ser usados en un Mac(intosh). La utilización de estándares o normas para diseñar materiales de e-learningconlleva una serie de ventajas (CESGA, 2004); algunas de ellas son: - aumenta la calidad y cantidad de los contenidos, Sin embargo, y a pesar de ser acuciante la necesidad de una norma única, ésta aún no existe. |
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